Nuevas reglas: los contratos de arrendamiento financiero reciben el tratamiento aplicable a las inversiones

Las nuevas NIIF 2016 implican que los contratos de arrendamiento financiero recibirán el tratamiento aplicable a las inversiones. Esto equivale a decir que las obligaciones de pago futuras aparecerán como un pasivo en el balance general y el valor de uso como un activo. 

Los contratos de arrendamiento financiero conceden a la empresa el mismo derecho a utilizar los activos que una inversión, pero sin tener que aportar capital para la inversión.

«La posibilidad de arrendar en lugar de invertir se ha constituido en una puerta de entrada al mercado para pequeñas y grandes empresas. Por ejemplo, Norwegian utiliza mucho el arrendamiento de aeronaves. El conocimiento de las NIIF no es una competencia básica en House of Control. No obstante, nuestras soluciones les ahorran más de la mitad del trabajo a las empresas que desean elaborar sus estados financieros de conformidad con lo que parece ser la metodología de las NIIF en vigor».

Lasse Sten, fundador y director gerente de House of Control

Al mismo tiempo, un contrato de arrendamiento financiero implica los mismos costos y obligaciones futuros que un préstamo bancario, aunque sin llegar a poseer el activo en cuestión y sin necesidad de solicitar un préstamo para adquirirlo. Por este motivo, muchos afirman que ya es hora de que las NIIF exijan que el balance general de una empresa refleje el hecho de que un contrato de arrendamiento financiero implica, durante muchos años, una serie de derechos y obligaciones con respecto a algo que, en la práctica, es similar a un activo. Se trata de un cambio de reglas que se aplicará a sociedades cotizadas y otras empresas importantes que han optado por elaborar sus estados financieros de conformidad con las NIIF.